domingo, 13 de agosto de 2017
martes, 21 de marzo de 2017
Human
Cuando hay noches frías, me desvelo sin unos brazos que me cubran encerrado en mi gran jaula de hierro. El sonido de los grillos tararea una nana de pesadillas. Amanece y unos ojos desconocidos me observan dando gritos, obligado a danzar entre vino y risas. Si lo hago bien me coronan con un ramo de flores con espinas. Si lo hago mal viene aquél señor de negro con el látigo.
El desvío en el mundo de los sueños no es ya suficiente para calmar a la bestia que guardo, alimentándola con el fruto tóxico que sólo el odio y dolor puede dar. Intento no perder el control, brotando plantas decadentes de las heridas que caen a la tierra.
De vez en cuando, hay almas puras en la función que mis ojos cansados pueden ver. Entonces inhalo, exhalo, dejando que el humano entre.
lunes, 20 de marzo de 2017
Rectas secantes
-Cuando sucedió todo eso, no podía ver nada… –dijo ella sin apartar su mirada de él mientras conducía por el mismo paisaje boscoso– Todo estaba oscuro: era un espacio caótico. Y para cuando llegó la luz, quedé ciega. Tuve miedo porque había adaptado mis sentidos al mundo que había creado para sobrevivir. Al principio me tropezaba siempre, no sabía distinguir entre las imágenes difusas, mis ojos temían volver a la realidad… Entonces apareciste tú.
-¿Y si hubiese estado en otra parte?
-Te hubiese encontrado más tarde. Existen caminos que nos sentimos más atraídos que otros para elegir, siguiéndolos cual criatura hambrienta en la incertidumbre. Allí te encontré y devoré cada parte de tu ser.
-¿Crees que la gente estamos conectados? ¿Que sufrimos la ausencia cuando no conseguimos reunirnos con alguna? Aún puedo recordar el temblor helado los días antes de tu llegada, el caos que atravesaba el mundo, que desaparecieron con la oleada de paz que trajiste. Todo cambió para mí.
-Hay tantas cosas por aprender, que muchas quedarán incompletas cuando nos aventuremos a probarlas, dejándonos la hiel en los labios.
-Estamos cerca de casa… Esperemos llegar antes que la lluvia se aproxime.
Una mariposa entró por la ventana y se depositó con delicadeza en su pecho. Él seguía conduciendo con decisión hacia delante. Las nubes se tornaban oscuras cuanto más avanzaban. Por el retrovisor no podía verse a nadie; eran los únicos recorriendo el lugar, dejando con las pesadas ruedas del coche huellas en la tierra. Pensativa, le preguntó:
-¿Recuerdas todo lo que has soñado?
-No, ¿y tú?
-Cada imagen y palabra percibida en ellos –la mariposa retomó el vuelo, haciendo una pausa–. Al principio era una sensación extraña, ver cómo algunos de los sueños han ocurrido en realidad… Con el tiempo, por mucho que he tratado de huir, se han hecho más vigentes en mi vida. Fue entonces cuando vi claro que tenía que aceptarlos, son parte de mí.
-Debe de ser muy aburrido saber lo que ocurrirá después. ¡Con las ganas que tenía de darte una sorpresa cuando llegáramos!
-¡No seas tonto! –rió, acariciando su pierna–. De los pocos sé cuáles son los que quieren decirme algo, aquellos que inquietan mi alma y no tardan en cumplirse. A mí tan sólo me queda dejarme guiar en su señal.
-Es un consuelo saberlo… Cuando la realidad se derrumbe a cenizas, los sueños vendrán a construir el mundo.
Las primeras gotas de agua cayeron en el cristal. El camino estaba cerca, y ellos en un silencio donde bailaba el vals de sus miradas, hablándose entre ellas.
martes, 14 de febrero de 2017
La naturaleza del amor
Quizás no se trate de decir un nombre, en la búsqueda del concepto que defina los sentimientos humanos que alberga el corazón, al igual que el caminante que se encuentra en la belleza de un paisaje invernal tratando de retener los copos de nieve en sus manos. Nada puede atrapar la esencia por mucho que el tiempo pase y se inventen palabras y formas con el fin de dominar desde su origen algo único en la naturaleza.
El humo de la taza de té recién preparado sumerge los recuerdos de la noche anterior en cada mañana: cómo la frágil piel helada consiguió abrirse entre los brazos del fuego. Dime cómo algo tan hermoso puede tener un nombre mientras seguimos trazando pinceladas únicas en el lienzo de nuestra vida.
martes, 20 de diciembre de 2016
Amores feroces
Cuando haya soplado
todos los dientes de león
que he ido poniendo
en tu espalda baldía
¿Qué nos quedará?
Sacar los nuestros que
igualmente
se perderán en combate
con la misma brisa del tiempo.
Suena la tormenta.
Alguien ruge.
Las sábanas se tiñen de carmesí.
Cada uno regresa a su cueva
con las cicatrices y la pérdida.
martes, 13 de diciembre de 2016
Indómita
Ser algo de lo que él no podía controlar era algo que le aterraba, por eso siguió reuniendo la madera junto a los hombres. Ningún recuerdo podía hacer que se detuviera, prevaleciendo el instinto de su seguridad primero, haciendo lo mismo que hacían y decían todos. En el centro de la plaza tiraron la última carga mientras veía el rostro pálido de ella atada al palo de madera. Su cuerpo y alma arderían en el infierno en cuanto viniesen los aldeanos con las antorchas. Una expresión de misterio en sus ojos la mostraban impasible, como si no fuera de este mundo, inalcanzable de cualquier entendimiento, provocando su desconcierto ante lo que había sido aquella mujer para él. Dudó si en verdad había sentido algo en su relación, en cada momento íntimo, tocándose el colgante con el mineral que le había hecho en el bosque, ocultándoselo debajo de las prendas. La aparente inocencia se tornaba difusa, sin llegar a creer en nada. Finalmente, sus pensamientos se interrumpieron con la llegada del resto que alzaban exaltados las antorchas. La puesta de sol cubría el cielo con el vuelo de los cuervos, dejando una lluvia de plumas negras. Volvería a empezar, pensó decidido, con otra nueva mujer con la que tener un futuro digno y todo quedaría olvidado tras las cenizas. Una mujer que fuese normal, al buen ver de todos, que le diese la comodidad de la que sólo aspiraba alcanzar. Se encendieron las llamas del fuego sin provocar en ella ninguna agitación, permaneciendo inmóvil en silencio, mirándole tras el humo que cada vez nublaba más su visión. Otro hombre había traído consigo sus escritos, dándole a él un puñado para que fuese el primero en comenzar. Los cogió, temblándole el pulso, y se acercó al fuego arrojándolos, quemándose las hojas que tantas noches de luna llena ella se puso a escribir en vela, desnuda junto a su lecho, sintiendo su lejanía contemplando su espalda blanca como la nieve y sus dedos acariciándola notando el frío. Nunca supo bien de qué trataban, pero nadie quería mantener las letras malditas de una bruja. Las lágrimas escaparon de sus ojos mientras todo iba desapareciendo. En cuestión de segundos, un viento se alzó llevándose consigo las hojas, alarmando algunos hombres, pero el cuerpo seguía ardiendo manteniendo el orden. Cuando las llamas se apagaron, y el humo cesó, pocos quedaban en la zona para verlo, él era uno que no había podido retirarse; necesitaba ver con sus propios ojos el final. Se acercó con paso decidido y allí lo vio de una forma inimaginable: los restos eran plumas blancas manchadas con las cenizas de la madera. El mismo viento volvió a levantarse, desprendiendo un aroma a jazmín que tanto recordaba oler hundiéndose en el mar oscuro de su cabello, y las plumas volaron libres lejos de él. Sintió la punzada, tras perderse la visión, de una herida dejada en su ser.
viernes, 11 de noviembre de 2016
viernes, 8 de julio de 2016
Lazos unidos
"Lazos unidos" es mi proyecto como coordinadora de un libro solidario de igualdad de género que recopila poesías, relatos, fotografías y dibujos en la que hemos participado 55 autores. La editorial Niebla ha sido la encargada de llevarlo. La recaudación del dinero irá a la Fundación Isonomia, que promueve la igualdad en sus múltiples actividades. Un maravilloso trabajo que empezó desde verano de 2015 a organizarse y ya podéis disfrutarlo en vuestras manos en el siguiente link:
https://nieblaeditorial.com/tienda/lazos-unidos-libro-solidario-igualdad-de-genero/
https://nieblaeditorial.com/tienda/lazos-unidos-libro-solidario-igualdad-de-genero/
lunes, 4 de julio de 2016
Perpetuum mobile
Dices que buscas la luz
en tu propia oscuridad.
Monstruos que perforan tu cabeza,
mientras el sonido agoniza en tus sentidos…
Besas la mano de metal de tu Dios,
y tiendes los brazos a la rendición del frío.
El vacío existencial dentro de la máquina,
perpetúa los días en los engranajes
que sustituyen al ser.
Cada triunfo soñado es una ilusión.
Cada logro, un dulce caos que teje la araña mecánica;
No, no escaparemos de las redes del poder.
El tiempo se ha convertido en el mismo espacio
que ciego nos aliena.
La tecnología es la nueva carne
que cubre la frágil piel.
La electricidad es la sangre nueva
que recorre la vida.
Cuando un hombre muerto cae
arrastra a otro hasta el inframundo…
¿Podrá la humanidad salvarse?
Las almas descansarán para siempre
dentro de su dueño.
Somos el nuevo mito del mundo.
Pero seremos las cenizas renacidas del incendio
cuando Dios nos arrebate la llave del paraíso artificial.
domingo, 14 de febrero de 2016
Zurcidos
Bienvenido a mi casa, querido desconocido. Por favor, tome asiento en el sofá y disculpe si se clava las agujas: he cosido tantas veces mi corazón que las he olvidado.
jueves, 11 de febrero de 2016
Alma de camaleón
Alza tu mirada y ve al reptil
que despertó de su cama,
que sacó la fuerza de un león;
quien dejó de mover la cola por ti.
Cada movimiento más perfecto
y tan escurridizo que no podrás verme
hasta que mi lengua te saque.
Entre colores me pierdo pero
me encuentro siguiendo el camino.
¡Aquí estoy!
lunes, 25 de enero de 2016
Reino de otoño
Mientras viajaba en el tren, Joshua veía nevar a través de la ventanilla. Tenía presente el recuerdo de las manos de Clara cuando le devolvió su libro el día que se despidieron en otoño. Cuando llegó a su nuevo hogar y deshizo las maletas, encontró el libro y, dentro de él, una hoja de árbol. La añoró con una sonrisa mientras contemplaba los suaves copos de nieve desde el balcón.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Madre de monstruos
Dieron a luz a aquellos seres humanos de almas impuras, las madres de monstruos que calmaron sus gritos. Amaron a todos sus hijos, desde el tirano sin corazón al asesino con las manos manchadas de sangre. Se aferraron a la esperanza de que vieran la luz en sus vidas; logrando algunas la visión con lágrimas y otras la oscuridad desde sus tumbas.
jueves, 3 de diciembre de 2015
Las malas cosechas
Aún no es el tiempo y ya está
sus manos de hielo sacándome de la tierra,
dejando mis raíces queridas,
tomando mi fruto sin jugo...
Olvidó esperar a las estaciones,
cultivarme, gozarme
cuando estuviese madura.
Fui semilla arrojada por azar de la vida.
Iba a ser el árbol más fuerte que podrías imaginar.
Los pájaros iban a dejar nidos en mis ramas
y cantarían cada alba.
Pero azota el viento,
tus palabras,
y mis hojas se desprenden
con gotas de lluvia.
Ya no tengas piedad; devora toda mi belleza,
devórame hasta la fealdad.
No habrá ya alimento alguno que saciar
y los dos sentiremos el mismo vacío.
Se te olvidó que era el cultivo del amor.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
El pájaro carmesí
Cuando regresó a su antiguo hogar a recoger las últimas pertenencias, vio que aquella jaula de su memoria seguía colgando en el balcón de al lado. El canto del pájaro carmesí aún resonaba en sus adentros produciéndole en la piel el renacer del fuego que vivió en ese infierno. Cada paliza, lágrima y grito era la asociación de su canto. La violencia es el último aguante para replantearse la vida. Así que aprendió a ser fuerte y abrir la puerta de su cautiverio, pues los seres alados no sirven para vivir en prisión.
sábado, 21 de noviembre de 2015
En sus ojos
Se llamaba Claudia, una niña preciosa con ojos grandes oscuros. Eduardo la amaba, pero los días pasaban sin que ella le mirase, refugiada siempre en su torre de libros. Una triste tarde, un cuervo se posó en su hombro, y la muerte invadió el corazón de Eduardo. Cuando pudo ver estaba ante un libro, llorando lágrimas de sangre… ¡desde los grandiosos ojos de Claudia, ya siempre suyos!
viernes, 13 de noviembre de 2015
Estatuas de Sal
Nunca supimos cómo llegamos a la playa,
cubierto el cielo de un tono gris,
volando las gaviotas en llamas.
Nuestro abrazo quedó fundido en la orilla,
con los ojos puestos en el horizonte.
El agua arrastró los castillos de arena,
convirtiendo el momento en pasado
para que el corazón lo recordase.
Fuimos estatuas de sal empapadas de lágrimas,
unidas aún cuando la marea nos cubría,
y luego bajaba,
sin temer días y noches de tempestad.
martes, 10 de noviembre de 2015
Confeti
Nunca le gustaron las fiestas, hasta el día en que la conoció sintiendo la invitación en su mirada. Ella le sorprendió con el regalo de su cuerpo, y juntos danzaron al ritmo del deseo y se embriagaron de besos.
Cuando despertaron estaban cubiertos de confeti que el viento no tardó en llevarse.
Cuando despertaron estaban cubiertos de confeti que el viento no tardó en llevarse.
lunes, 9 de noviembre de 2015
La sabia del roble
Fue en una época oscura de mi vida, consumida por el dolor, y perdida en mí misma, cuando mi madre decidió llevarme a conocer el roble que para ella era tan especial en su antiguo hogar. Fue entonces cuando me contó la leyenda de la sabia del roble.
Hace mucho tiempo, existió una mujer perteneciente a una tribu que vivía en armonía con la naturaleza, teniendo cada persona un don especial. Nayra poseía la magia de percibir y transmitir sus sentimientos con sólo una mirada o contacto. Un día, un forastero llegó a la tribu herido y Nayra lo atendió, despertando en él las pasiones de su corazón. Ella abandonó su hogar con él y formó una familia en su tierra. Pero los hombres de allí eran bárbaros, y no tenían conciencia alguna en sus pensamientos. La razón era instrumental, encaminada únicamente a la satisfacción de sus fines propios, egoístas y manipulables, perdiéndose en su utilitarismo toda la humanidad. En su tercer embarazo, la imposibilidad de acceder a la mente dormida de su esposo y la forma en que este educaba a sus hijos, la llevaron a huir lejos hasta encontrar en su camino un roble. Su húmeda madera le llevó la llamada de la naturaleza; le habló sobre la esperanza y la educación de los seres humanos desde su origen. Nació su primera hija y, día tras día, acudían al roble a nutrirse de sabiduría para llevarla a la civilización y despertar las mentes.
Una luz salvadora había desvanecido la oscuridad: me había encontrado.
jueves, 29 de octubre de 2015
Leña
Teníamos una casa de sueños al lado del bosque,
donde por las mañanas salíamos a recoger
la leña para calentarnos en la chimenea por las noches.
Un día un vendaval entró por la ventana,
rompiendo todo lo que encontró.
Dimos vueltas con las palabras,
y nos arrastramos al precipicio con gritos.
El último golpe sonó hundiendo el hacha,
en el último amanecer que veríamos
con los pájaros volando lejos.
Sin el techo que el vendaval nos arrebató,
la lluvia nos mojó la última leña del hogar.
Ya jamás podría volver a calentar, esta pobre leña.
Y en la penumbra nos preguntamos cuánta agua
tiene que caer para que se ahogue este amor.
Teníamos una casa de sueños al lado del bosque,
donde por las mañanas salíamos a recoger
la leña para calentarnos en la chimenea por las noches.
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