jueves, 2 de febrero de 2012

La lluvia

Empiezan a caer las primeras gotas en mi rostro y corro a refugiarme en algún lugar antes que el tiempo empeore por completo. Pero es demasiado tarde, el agua ya ha invadido mi ser de profunda melancolía mientras permanezco sentada esperando a que escampe, perdida en mi mundo con amargos recuerdos. 
   Tan misterioso es el poder de la lluvia que nos afecta el estado queramos o no huir de él, aunque siempre he creído que sin dolor ni sufrimiento no habría arte en el ser humano para crear las maravillas que están ocultas. La percepción de ver llover es como un reflejo de nuestros sentimientos reprimidos que se muestran con tristeza esos días tan oscuros en los que estamos perdidos, encaminándonos con una vela a través del suplicio. Nostalgia por lo que una vez tuvimos, ansia por lo que esperamos encontrar… Un sin fin de preocupaciones en los que nos vamos consumiendo hasta que la lluvia cesa. Entonces me levanto y vuelvo a encaminarme hasta mi hogar, observando los pocos rayos del sol. 
   Últimamente parece que no para de llover en mi corazón...

miércoles, 1 de febrero de 2012

Acta est fabula

El telón se baja y con él acaba la función. Otra historia más vendida –pienso en mi interior mientras me quito la máscara, pegada a mi piel con gran dolor. Las cicatrices quedan reflejadas en el espejo, el bello rostro consumido por los actos pide a gritos una salvación. ¿Hasta cuándo seguiremos con esta actuación? Calmando a mi alma, le digo que todo está bien, que la gloria nos esperará al final del camino mientras sigamos siendo fuertes.
   Vuelve el público otra vez al teatro, reclamando mi nombre y requiriendo mi presencia para lo que será una tragedia griega. Así que cojo mi máscara, ocultándome mis heridas, y salgo al escenario tan maravillosa como me lo permite el engaño.  
  

viernes, 13 de enero de 2012

Ofelia (Francisco Villaespesa)

Turbia de sombra, el agua del remanso
reflejó nuestras trémulas imágenes,
extáticas de amor, bajo el crepúsculo,
en la enferma esmeralda del paisaje…

Era el frágil olvido de las flores
en el azul silencio de la tarde,
un desfile de inquietas golondrinas
sobre pálidos cielos otoñales…

En un beso muy largo y muy profundo
nos bebimos las lágrimas del aire,
y fueron nuestras vidas como un sueño
y los minutos como eternidades…

Al despertar del éxtasis, había
una paz funeraria en el paisaje,
estertores de fiebre en nuestras manos
y en nuestras bocas un sabor de sangre…

Y en el remanso turbio de tristeza
flotaba la dulzura de la tarde,
enredada y sangrante entre los juncos,
con la inconsciencia inmóvil de un cadáver.

lunes, 9 de enero de 2012

Las palabras se las lleva el viento

Cada paso que damos en la vida nos hace descubrir la magia en los pequeños detalles. Forman parte de lo que significamos para los otros y lo distinto que puede girar nuestra actitud, formando milagros en muchas ocasiones. Con las palabras hay que saber manejarlas bien, siendo fieles a nuestro sentimiento, no creando más engaños de lo que hay en el mundo. Por eso, los actos son más importantes que las bellas palabras que se pierden en el olvido. En el amor, por ejemplo, no se trata de mil te quiero sino que se demuestre cada día para saber que le importas de verdad a la persona, al fin y al cabo la palabra puede ser obrada mal con ciertos propósitos como los sofistas. 
   Puede que ahora se tenga miedo y por eso inmortalicen la palabra como si el tiempo jamás pudiera dañarla, pero todo es inevitable que en esta vida pase, así pues, cuanto más sinceros seamos más fuertes seremos perdurando. 
   ¿Cuánto más puede aguantar un corazón con las promesas que nunca fueron cumplidas? 

jueves, 5 de enero de 2012

A los que aman

Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Si uno de estos pequeños granitos enferma, el resto del organismo enferma también. 
   Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, el más hondo… el más injusto. Pasé mi vida amando a una mujer que amaba a otro que no la amaba a ella sino a otra de la que nunca supo si le correspondía. Era este un tiempo en el que todavía podía mirar el futuro con más esperanza que miedo. 

lunes, 2 de enero de 2012

El preso y la golondrina

Golondrina, no te poses
en la reja de este preso,
que te contagio mis penas,
mi soledad, mi amargura.
Tú no sabes nada de eso.

Tú sólo sabes volar,
con tu armonioso trinar
quieres darme la alegría,
endulzar mis tristes días,
hacerme la vida más alegre
para que no sufra más.

Eres el ave más buena
que jamás he conocido,
pues naciste para amar,
para llevar tu mensaje
y consuelo al desvalido,
para aliviar el dolor
que yo siento aquí metido.

Con gratitud yo te pago,
lo que tú haces conmigo,
pero ya, no te detengas,
vuela otra vez a tu hogar,
vuelve otra vez a tu nido
y busca la libertad
que es lo que yo ya he perdido.