lunes, 4 de julio de 2016

Perpetuum mobile

Dices que buscas la luz
en tu propia oscuridad.
Monstruos que perforan tu cabeza,
mientras el sonido agoniza en tus sentidos…

Besas la mano de metal de tu Dios,
y tiendes los brazos a la rendición del frío.

El vacío existencial dentro de la máquina,
perpetúa los días en los engranajes
que sustituyen al ser.

Cada triunfo soñado es una ilusión.
Cada logro, un dulce caos que teje la araña mecánica;
No, no escaparemos de las redes del poder.

El tiempo se ha convertido en el mismo espacio
que ciego nos aliena.
La tecnología es la nueva carne
que cubre la frágil piel.
La electricidad es la sangre nueva
que recorre la vida.

Cuando un hombre muerto cae
arrastra a otro hasta el inframundo…
¿Podrá la humanidad salvarse?

Las almas descansarán para siempre
dentro de su dueño.
Somos el nuevo mito del mundo.

Pero seremos las cenizas renacidas del incendio
cuando Dios nos arrebate la llave del paraíso artificial.

domingo, 14 de febrero de 2016

Zurcidos

Bienvenido a mi casa, querido desconocido. Por favor, tome asiento en el sofá y disculpe si se clava las agujas: he cosido tantas veces mi corazón que las he olvidado.

jueves, 11 de febrero de 2016

Alma de camaleón

Alza tu mirada y ve al reptil
que despertó de su cama,
que sacó la fuerza de un león;
quien dejó de mover la cola por ti.
Cada movimiento más perfecto
y tan escurridizo que no podrás verme 
hasta que mi lengua te saque.
Entre colores me pierdo pero
me encuentro siguiendo el camino.
¡Aquí estoy!

lunes, 25 de enero de 2016

Reino de otoño

Mientras viajaba en el tren, Joshua veía nevar a través de la ventanilla. Tenía presente el recuerdo de las manos de Clara cuando le devolvió su libro el día que se despidieron en otoño. Cuando llegó a su nuevo hogar y deshizo las maletas, encontró el libro y, dentro de él, una hoja de árbol. La añoró con una sonrisa mientras contemplaba los suaves copos de nieve desde el balcón.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Madre de monstruos

Dieron a luz a aquellos seres humanos de almas impuras, las madres de monstruos que calmaron sus gritos. Amaron a todos sus hijos, desde el tirano sin corazón al asesino con las manos manchadas de sangre. Se aferraron a la esperanza de que vieran la luz en sus vidas; logrando algunas la visión con lágrimas y otras la oscuridad desde sus tumbas.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Las malas cosechas

Aún no es el tiempo y ya está 
sus manos de hielo sacándome de la tierra,
dejando mis raíces queridas, 
tomando mi fruto sin jugo...

Olvidó esperar a las estaciones, 
cultivarme, gozarme
cuando estuviese madura.

Fui semilla arrojada por azar de la vida.
Iba a ser el árbol más fuerte que podrías imaginar.
Los pájaros iban a dejar nidos en mis ramas 
y cantarían cada alba.

Pero azota el viento, 
tus palabras, 
y mis hojas se desprenden 
con gotas de lluvia.

Ya no tengas piedad; devora toda mi belleza,
devórame hasta la fealdad.
No habrá ya alimento alguno que saciar
y los dos sentiremos el mismo vacío.

Se te olvidó que era el cultivo del amor.